El avestruz es el ave más grande del mundo y, aunque no puede volar, posee unas patas extremadamente fuertes que le permiten correr a gran velocidad. Habita sabanas y espacios abiertos, donde su altura y su excelente visión le ayudan a detectar amenazas a distancia. Se alimenta de semillas, brotes, frutos y pequeños animales, y utiliza sus alas para mantener el equilibrio y comunicarse durante el cortejo.