El arruí es un bóvido robusto de color arena, reconocible por sus cuernos curvados y la larga franja de pelo que recorre el cuello y las patas delanteras. Está especialmente adaptado a montañas rocosas y regiones secas del norte de África, donde se desplaza con gran seguridad por pendientes escarpadas. Puede aprovechar vegetación muy variada y soportar largos periodos con poca disponibilidad de agua.