El lobo ibérico es un depredador social que vive en manadas formadas principalmente por una pareja reproductora y sus descendientes. Puede ocupar bosques, montañas y paisajes agrícolas, adaptando su alimentación y sus desplazamientos a los recursos disponibles. Los miembros del grupo cooperan en la crianza y en la búsqueda de alimento, y se comunican mediante aullidos, olores y un complejo lenguaje corporal.