La anaconda verde es una serpiente de cuerpo grueso y hábitos principalmente acuáticos. Sus ojos y orificios nasales están situados en la parte superior de la cabeza, lo que le permite observar y respirar mientras permanece casi sumergida. Caza al acecho en ríos, pantanos y zonas inundadas, sujetando a sus presas con la boca antes de inmovilizarlas mediante constricción; las hembras son notablemente mayores que los machos.