El basilisco común es un lagarto tropical de cuerpo ligero, cola larga y dedos traseros especialmente desarrollados. Cuando se siente amenazado puede recorrer una corta distancia sobre la superficie del agua antes de sumergirse, habilidad por la que también se le conoce como “lagarto Jesucristo”. Vive entre la vegetación próxima a ríos y arroyos, trepa con facilidad y se alimenta de insectos, pequeños vertebrados y frutos.