El caballo de Przewalski es un équido salvaje de constitución compacta, pelaje color arena y una crin corta y erguida. Está adaptado a las estepas y zonas semidesérticas de Asia central, donde vive en pequeños grupos familiares y recorre grandes distancias buscando pastos y agua. Su recuperación constituye uno de los ejemplos más destacados de conservación y reintroducción de una especie que llegó a desaparecer de la naturaleza.