El canguro rojo es el mayor de los marsupiales y está perfectamente adaptado a las regiones áridas de Australia. Sus potentes patas traseras le permiten desplazarse mediante grandes saltos, mientras que la musculosa cola actúa como apoyo y equilibrio. Suele descansar durante las horas más calurosas y alimentarse al atardecer o por la noche; las crías completan buena parte de su desarrollo protegidas dentro de la bolsa materna.