La jirafa es el animal terrestre más alto del mundo, gracias a sus largas patas y a un cuello que le permite alcanzar hojas inaccesibles para otros herbívoros. Su dibujo de manchas es diferente en cada individuo y su lengua oscura y prensil está adaptada para arrancar brotes incluso entre las espinas de las acacias. Vive en grupos abiertos, mantiene una gran visibilidad sobre la sabana y puede desplazarse con sorprendente rapidez.